Política de drogas del gobierno chileno, restauración moralista en régimen

Política de drogas del gobierno chileno, restauración moralista en régimen

Chile no necesita una restauración moral que persiga usuarios ni divida al país entre virtuosos y pecadores. Una política de drogas exige visión sanitaria y respeto por la autonomía individual, aseguró el presidente de la organización Latinoamérica Reforma.


Por: Sergio Sánchez Bustos

Santiago de Chile, 3 de septiembre de 2026.- Los allanamientos a Dispensario Nacional, la renuncia del subsecretario Juan Pablo Rodríguez y la obligatoriedad de realizar exámenes de consumo de drogas a los parlamentarios y autoridades, revelan la forma que la política de drogas está adquiriendo en Chile.

El presidente, José Antonio Kast, ha arremetido contra las drogas para evitar que una autoridad entre en relación con el crimen organizado, porque puede adquirir dependencia del narcotraficante, arriesgando corrupción, exponiendo a la República.

Justamente los dispensarios de Cannabis- varios cientos a lo largo el país- existen en virtud de la ley de drogas para evitar que los usuarios entren en contacto con el mercado negro. Son una solución que lleva 10 años implementándose en Chile, que ha mejorado el acceso, calidad, eficacia y disminuido los riesgos asociados al consumo de drogas ilícitas, derivando los escasos recursos policiales a perseguir delitos no herbolarios, encarcelando menos ciudadanos por delitos menores asociados a drogas y generando mercados regulados.

La ley de facto permite el cultivo de cannabis sativa con receta médica, en virtud de sus propiedades medicinales y respetando el principio que la ley sanciona, es decir, el comercio de estas sustancias. Procuran evitar el lucro y proteger el acceso a la planta para fines medicinales.

No obstante, la antigua fuerza prohibicionista ha sido movilizada por el propio presidente de la República, con el gesto simbólico de cortarse el cabello -al asumir- para someterlo a la opinión pública cual trofeo ético, garantía de excelencia, moral y virtud de quién, no consumiendo drogas, restaura con beatitud, pureza y respeto por el supuesto orden natural, los valores públicos, asociando linealmente la abstinencia del consumo, templanza y contención suprema con el renacimiento del hombre de bien.

Puede interesarle: Aspersión aérea con glufosinato en zonas cocaleras requiere evaluación caso por caso, según Indepaz

La declaración funciona bien para la superficie del juicio popular: quien podría negarse a llevar una vida saludable de ayuda a los demás, en su completa racionalidad y en la negación del consumo de drogas. Nos refriega: “no necesitas consumir drogas” El viejo lema de Nancy Reagan “Just say no!” (1980).

Adriana Thomasa / The Clinic

Sin embargo, esta fórmula incorpora una intromisión inaceptable en la vida privada de las personas, puesto que el consumo de drogas no es delito tipificado por la ley 20.000 ni tampoco al Estado le corresponde velar por la bondad o corrección de la conducta privada. La propia Constitución garantiza la vida privada de las personas, por lo cual no es descabellado pensar en acudir al Tribunal Constitucional si estos proyectos avanzan.

Adicionalmente, esta persecución a dispensarios solo generará un mercado negro más robusto aún, puesto que justamente los usuarios acceden a los dispensarios que pagan impuestos, leyes sociales, tienen trazabilidad y facilitan el acceso de los pacientes que usan drogas. Lejos están de las cadenas de suministros del gran narcotráfico transnacional.

Lea también: Primer pulso en el congreso, piden audiencias públicas en Bogotá y Cali sobre cannabis de uso adulto

Indignante resulta constatar como el presidente equipara virtud con abstinencia. No solo porque estigmatiza a quienes usan drogas, sino porque define negativamente virtud, asignándosela a quién carece de mérito moral, simbolizándola simplemente en la abstinencia, en una maniobra reduccionista que castiga injustamente a quién consume drogas y otorga valor irreal a quién no lo hace.

Chile no necesita una restauración moral que persiga usuarios ni divida al país entre virtuosos y pecadores. Una política de drogas exige visión sanitaria y respeto por la autonomía individual. Exigir exámenes como credencial de idoneidad pública no garantiza mejores autoridades; solo consolida un populismo moral que esquiva los verdaderos desafíos de la salud pública y convierte la privacidad de las personas en un espectáculo político.

Contemplamos una restauración moral de fines del siglo XX en toda regla.

Sergio Sánchez Bustos

Médico Cirujano, Especialista en Salud Pública y Experto en Políticas de Drogas. Es un reconocido experto en epidemiología, prevención y tratamiento relacionado con el uso de sustancias, con un enfoque centrado en la reducción de daños y los derechos de las personas que usan drogas. Promueve activamente la desmitificación del cannabis como terapia complementaria, participando en foros, webinars y publicaciones a nivel latinoamericano sobre sus mecanismos de acción, uso clínico y regulación. Además, Combina la medicina clínica con una visión humanista y de salud pública, impulsando modelos de atención más inclusivos, comunitarios e innovadores.

Formación Académica

  • Médico Cirujano con especialidad en Salud Pública por la Universidad de Chile cec-ceic.cl.
  • Doctor en Humanidades Médicas y Ciencias Sociosanitarias por la Universidad Complutense de Madrid, España opinion.cooperativa.cl, cesed.uniandes.edu.co.

Cargos y Trayectoria Profesional

  • Director Médico y Presidente de la Fundación Latinoamérica Reforma, LAR, una organización sin fines de lucro dedicada a la investigación, educación y reforma de las políticas de drogas en la región www.lar.cl, independent.academia.edu.
  • Ha ocupado cargos de alta dirección en el sistema público de salud chileno, incluyendo la Dirección del Hospital de Urgencia Asistencia Pública (Ex Posta Central) en Santiago ssmc.gob.cl.
  • Se ha desempeñado como Vicepresidente del Comité Ético Científico (CEIC), aportando a la regulación y ética en la investigación en salud cec-ceic.cl.
  • Miembro activo del Colegio Médico de Chile (COLMED)

¿Te gustó este contenido?

Suscribe, comenta, comparte y síguenos en redes sociales.

🌱 «No solo informamos: acompañamos la construcción de una industria. Transformamos datos en decisiones. Defendemos el derecho a saber.»

Facebook
Twitter
LinkedIn
WhatsApp

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Artículos relacionados

Ante los allanamientos a dispensarios y los exámenes antidrogas a autoridades, el doctor Sergio Sánchez Bustos advierte sobre el retroceso hacia un populismo moral que estigmatiza el consumo e ignora la evidencia sanitaria.
Un documento de trabajo del Observatorio de Drogas y Economías Ilegales de Indepaz, elaborado por el ingeniero químico y magíster en Economía Camilo González Posso, sistematiza nueve conclusiones técnico-regulatorias sobre la eventual aspersión aérea con glufosinato de amonio en mezcla con surfactantes y coadyuvantes.
La organización mexicana IMIX, fundada en 2016, llega por primera vez a Colombia con un seminario de dos días que no habla de legalización ni de mercado, sino de patrones emocionales, memoria y consciencia. Su propuesta: dejar de reaccionar en automático y empezar a decidir desde la ciencia, utilizando el cannabis como catalizador de un proceso de transformación personal que busca desestigmatizar la planta y a quienes la consumen.