Ciencia de la consciencia, reprograma tu relación con el cannabis con IMIX ¿Por qué haces lo contrario a lo que quieres?

Ciencia de la consciencia, reprograma tu relación con el cannabis ¿Por qué haces lo contrario a lo que quieres?

La organización mexicana IMIX, fundada en 2016, llega por primera vez a Colombia con un seminario de dos días que no habla de legalización ni de mercado, sino de patrones emocionales, memoria y consciencia. Su propuesta: dejar de reaccionar en automático y empezar a decidir desde la ciencia, utilizando el cannabis como catalizador de un proceso de transformación personal que busca desestigmatizar la planta y a quienes la consumen.


Bogotá D.C., 3 de septiembre de 2026.- En la mayoría de los eventos de la industria del cannabis se habla de regulación, de mercado, de genéticas, de extracciones. En el evento que IMIX prepara para Bogotá los próximos tres y cuatro de octubre de 2026, la conversación será diferente. No se hablará de cómo cultivar ni de cómo vender. Se hablará de por qué las personas hacen lo contrario a lo que quieren hacer, y de cómo eso se relaciona con la forma en que la sociedad ha aprendido a mirar —y juzgar— a la planta de cannabis y a quienes la consumen.

«¿Por qué haces lo contrario a lo que quieres?», pregunta el título del seminario central del evento. La respuesta, según IMIX, no está en la fuerza de voluntad ni en la motivación, sino en las programaciones emocionales que cada persona adquirió durante su crecimiento y que operan en automático, dictando reacciones antes de que la consciencia tenga tiempo de intervenir.

«Me cansé de que las cosas fueran lo contrario a lo que quería vivir»

La filosofía de IMIX nace de una frustración personal convertida en investigación. Su Director General, Josh Lemus, resume el origen del proyecto con una reflexión que es, al mismo tiempo, el manifiesto de la organización:

«Me cansé de que las cosas fueran lo contrario a lo que quería vivir y me puse a investigar la manera en cómo modificar las situaciones que vive el humano constantemente, injustamente, pensando que así tenía que ser. Cambiar la manera en que vives tu vida está en ti y para lograrlo solo deberás observar la manera en la que aprendiste cuando crecías.»

Esa búsqueda lo llevó a fundar IMIX en 2016 en México, no como una empresa de eventos ni como un consultorio terapéutico tradicional, sino como lo que él mismo define: «un club cannábico convertido en un laboratorio en vivo». Un espacio donde las experiencias acompañan a la teoría y el cuerpo participa en el cambio.

La metodología F.O.R.M.A.: cinco pasos para dejar de reaccionar

El corazón de la propuesta de IMIX es una metodología propietaria de cinco pasos llamada F.O.R.M.A., diseñada para que los participantes identifiquen los patrones emocionales que operan en automático y aprendan a desactivarlos.

«No estamos rotos. Estamos programados. Y eso se puede cambiar», afirma la organización en su sitio web. El planteamiento parte de una premisa respaldada por la neurociencia: gran parte del comportamiento humano no es una decisión consciente, sino una reacción automática disparada por memorias emocionales almacenadas durante la infancia y la adolescencia.

El proceso de IMIX no busca motivar ni corregir. Busca que la persona observe, desde la honestidad, qué está operando en automático en su vida, para que la reacción deje de tener el control y la decisión pase a la consciencia. «No vienes a escapar del caos. Vienes a salir de él con consciencia», precisa la organización, marcando una distancia clara frente a los enfoques de bienestar superficial o motivacional que abundan en la industria.

El cannabis como catalizador, no como fin

Lo que distingue a IMIX de otros espacios de transformación personal es el lugar que ocupa el cannabis en su metodología. La planta no es el objetivo del proceso, sino un catalizador: una herramienta que, en un contexto controlado y acompañado, puede facilitar la observación interna al reducir las barreras defensivas del sistema nervioso y permitir que el participante acceda a patrones emocionales que en estado ordinario permanecen ocultos.

Este enfoque conecta directamente con la investigación sobre el sistema endocannabinoide y su papel en la regulación emocional, el estrés y la memoria. Al integrar el cannabis dentro de un protocolo estructurado de cinco pasos, IMIX propone un uso de la planta que trasciende lo recreativo y lo estrictamente farmacológico, posicionándolo en un terreno interdisciplinario donde convergen la neurociencia, la psicología y la fitoterapia.

Desestigmatizar desde la raíz: cambiar la programación, no solo la ley

Para IMIX, la desestigmatización del cannabis no se logra únicamente con cambios regulatorios o campañas informativas, sino transformando la programación emocional colectiva que asocia la planta con culpa, peligro o degradación moral.

«Lo que nos sucede no es un defecto; es una programación emocional aprendida», explica la organización. Ese principio aplica tanto al individuo que consume cannabis y se culpa por hacerlo, como a la sociedad que estigmatiza al consumidor sin cuestionar el origen de ese rechazo.

El seminario «Ciencia de la Consciencia» busca intervenir precisamente en ese nivel: el de las creencias automáticas. Si una persona puede observar y modificar la programación que la lleva a reaccionar con culpa o vergüenza frente al consumo de cannabis, el estigma pierde fuerza desde adentro, no solo desde afuera.

El modelo de alianzas, somos un complemento coherente

Aunque el corazón del evento es la transformación personal, IMIX también ha propuesto un modelo de alianzas comerciales que es coherente con su filosofía de respeto y reciprocidad. En lugar de pedir productos gratuitos a las marcas, IMIX compra 55 unidades de cada una de las 10 marcas aliadas seleccionadas para integrarlas en un «kit premium» que reciben los asistentes.

«Si tu visión se reconoce aquí, conversemos para seleccionar el producto del kit y diseñar una activación congruente con tu marca», invita la organización. «No vengas únicamente a ocupar un stand. Ven a ocupar tu lugar dentro del movimiento.»

Este modelo, que implica una inversión de $456.897 COP por marca aliada, garantiza que cada expositor tenga una visibilidad real frente a un público que ya ha interactuado con su producto, facilitando la conversión comercial desde la confianza y no desde la saturación publicitaria.

Objetivo macro: un mundo más informado, más libre y más verde

La visión de largo plazo de IMIX se resume en una frase que articula sus tres pilares: «Utilizar el conocimiento, la empresa y el cannabis para construir un mundo más informado, más libre y más verde.»

Esta misión se materializa en un modelo operativo que integra la formación personal (el seminario), la profesionalización del sector (el modelo de alianzas con marcas) y la sostenibilidad ambiental (la promoción de prácticas responsables). El equipo directivo, conformado por Josh Lemus como Director General y Sebastián Ángel Gómez como Director de Comunicación, Relaciones Públicas y Alianzas Estratégicas, ha diseñado un ecosistema donde cada componente refuerza a los otros.

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