Frente a las barreras de acceso, la desinformación y los riesgos asociados a los circuitos clandestinos, SINTRABACANN, la Fundación ATAR y la Cooperativa de Mujeres Indígenas Renovando Saberes desarrollan Conexión Natural, un Dispositivo de Base Comunitaria que integra salud pública, reducción de riesgos y daños, organización social, fortalecimiento productivo y participación de las personas productoras y usuarias de cannabis.
Bogotá D.C., 9 de septiembre de 2026.- Durante décadas, el abordaje del cannabis en Colombia estuvo determinado principalmente por una perspectiva de control que, en la práctica, no logró responder de manera suficiente a las necesidades reales de las personas que requieren esta planta y sus derivados como alternativa terapéutica. Esta realidad ha generado barreras de acceso, desinformación y riesgos sanitarios asociados a los circuitos clandestinos.
En respuesta a este vacío, nace Conexión Natural, una iniciativa desarrollada conjuntamente por el Sindicato de Trabajadores del Cannabis, Sintrabacann, la Fundación ATAR y la Cooperativa de Mujeres Indígenas Renovando Saberes. Lejos de ser un establecimiento comercial o una organización independiente aislada, se proyecta como un programa de intervención y articulación social que funciona como una Organización de Base Comunitaria, OBC. Su objetivo es promover condiciones de acceso seguro, informado, trazable y lícito al cannabis con fines medicinales y terapéuticos.
Tres pilares para una respuesta integral
La fortaleza de Conexión Natural radica en la convergencia de tres experiencias complementarias que abordan la problemática desde diferentes frentes:
- Sintrabacann: Aporta su trayectoria en la organización de trabajadores, la defensa de derechos y la participación activa en los procesos sociales y regulatorios relacionados con el cannabis medicinal.
- Fundación ATAR: Desarrolla el componente social y educativo, con énfasis en la información basada en evidencia, la prevención, el acompañamiento y la reducción de riesgos y daños (RRD).
- Cooperativa de Mujeres Indígenas Renovando Saberes: Incorpora la experiencia de cultivadoras preexistentes que, desde sus saberes ancestrales, han construido procesos de organización para el aprovechamiento responsable y sostenible de los recursos de sus territorios, impulsando la diversificación económica local.
Esta alianza busca acercar dimensiones que con frecuencia funcionan de manera aislada: salud, territorio, producción, derechos, trabajo y bienestar de las personas usuarias.
Dispositivos de bajo umbral, el cuidado cerca de la gente
Uno de los instrumentos operativos más innovadores de Conexión Natural son los dispositivos comunitarios de bajo umbral. Se trata de espacios diseñados para disminuir las barreras de acceso a la orientación, la educación y el acompañamiento en salud.
En estos lugares se desarrollan acciones de Información, Educación y Comunicación (IEC), identificación de posibles contaminantes, reconocimiento de situaciones de crisis y orientación hacia las rutas oficiales del sistema de salud. Actualmente, la iniciativa cuenta con tres dispositivos territoriales activos:
- Casa Wet-Wet (Norte de Bogotá)
- PPB (Bogotá)
- Cultura Sativa (Piedecuesta, Santander)
Cada uno responde a las características específicas de su territorio, funcionando como un punto de encuentro que fortalece las redes locales de apoyo y lleva la propuesta directamente a las comunidades.
Del territorio productor al bienestar del paciente: la trazabilidad como corresponsabilidad
Un desafío central del modelo es garantizar que el cannabis destinado a fines terapéuticos cuente con condiciones conocidas de procedencia, manejo y trazabilidad. Aquí, la Cooperativa de Mujeres Indígenas Renovando Saberes juega un papel fundamental, articulando su experiencia productiva con actores licenciados del sector cannabis, según lo establezca la regulación.
Esta articulación opera como un sistema cooperativo de corresponsabilidad: la Cooperativa aporta territorio, experiencia y conocimiento ancestral; los actores regulados aportan capacidades técnicas y cumplimiento normativo; y las organizaciones sociales garantizan la participación y la defensa de derechos. El principio es claro: el cuidado de una persona comienza en las condiciones en que se produce, transforma y gestiona su alternativa terapéutica.
Salud, derechos y acompañamiento profesional
Conexión Natural parte de una premisa innegociable: el derecho a la atención en salud humana y la protección de la vida. Por ello, el programa no busca sustituir las funciones de los profesionales de la salud ni de los establecimientos farmacéuticos.
Cuando existe una necesidad médica, la iniciativa orienta al usuario hacia los profesionales correspondientes, promoviendo la valoración, formulación y dispensación conforme a las condiciones sanitarias aplicables. Para situaciones de necesidad médica certificada, el programa contempla rutas cerradas e individualizadas que garantizan información, seguimiento profesional y mecanismos para conocer la procedencia del producto, disminuyendo los riesgos de la automedicación sin supervisión.
El Diálogo Social como puente hacia el reconocimiento institucional
Más allá de la acción territorial, Conexión Natural impulsa procesos de Diálogo Social: espacios de encuentro entre organizaciones comunitarias, personas usuarias, profesionales de la salud y autoridades públicas.
El objetivo es que estos dispositivos de bajo umbral sean comprendidos por el Estado no como estructuras aisladas, sino como parte de una red de cuidado que puede contribuir a la promoción de la salud, la prevención y la reducción de riesgos. Se busca formular propuestas que mejoren la respuesta institucional, reconociendo las capacidades comunitarias existentes como aliadas estratégicas en la implementación de políticas públicas.
Una alternativa construida desde los territorios
Conexión Natural parte de una realidad que no puede ignorarse: las organizaciones comunitarias existen, los productores y trabajadores existen, y las necesidades de salud están presentes en los territorios. El desafío es relacionar estas realidades dentro de condiciones de legalidad, seguridad y cuidado.
Esta iniciativa representa el esfuerzo conjunto por construir, desde la base, una respuesta integral que coloque en el centro a las personas, sus derechos, su bienestar y la capacidad de las comunidades para participar activamente en la construcción de soluciones. No se trata solo de facilitar el acceso a una sustancia, sino de dignificar, trazar y proteger cada eslabón de la cadena que sostiene la vida y la salud de quienes la necesitan.




