Cultura Cannábica Vol. II, buenos humos, música y emprendimiento local en The House Club


The House Club Smoke Shop regresa con la segunda edición de este evento en Will House Gallery, ofreciendo una jornada de música en vivo, gastronomía y una vitrina para más de 15 emprendimientos de la escena independiente capitalina.


Bogotá D.C., 22 de julio de 2026. El sábado primero de agosto será la segunda edición de Cultura Cannábica Vol. II, un evento que busca reunir a la comunidad cannábica capitalina entorno a la música, la gastronomía y una muestra comercial con las mejores marcas de la ciudad.

La jornada, que se realizará desde las 12:00 p.m. hasta las 3:00 a.m. en Will House Gallery (Carrera 6 #27-72), se posiciona como un referente de la escena independiente en Bogotá, demostrando la evolución de los espacios weed-friendly hacia formatos culturales y profesionales.

Convergencia de escenas y reducción de daños

La propuesta de esta edición se aleja del estereotipo de la reunión clandestina para ofrecer una experiencia curada. El line-up musical abarca géneros como rock, rap, dancehall y electrónica, acompañado de activaciones de marca, un barril asador y las tradicionales «Porrolimpiadas».

Este tipo de formatos responde a una necesidad creciente en la comunidad: contar con espacios seguros, controlados y libres de estigma donde el consumo pueda darse en un marco de reducción de daños y convivencia. Al integrar el arte y la música, el evento valida la cultura cannábica como un motor de ocio saludable y expresión creativa, alejándose de las narrativas de riesgo que históricamente han rodeado a la planta.

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Vitrina para la «economía naranja» cannábica

Uno de los ejes más relevantes de Cultura Cannábica Vol. II es su convocatoria abierta a emprendedores. Los organizadores han habilitado cupos limitados para que más de 15 proyectos locales exhiban sus productos y servicios. Las categorías buscadas reflejan la diversificación de la cadena de valor en la ciudad:

  • 🍃 Dispensarios y parafernalia.
  • 🪴 Insumos de cultivo, sustratos y accesorios para autocultivo.
  • 🍰 Gastronomía, repostería cannábica y bebidas.
  • 🎨 Arte, moda, diseño ilustrado y bienestar.

Algunas de las marcas que ya aseguraron su participación y que harán parte de la experiencia de Cultura Cannábica Vol. II son: Madremonte, cannabis de origen campesino; Sierra Mushrooms, con el poder de las setas; MacGyver, con sus flores premium y parafernalia; Irie Head Shop, todo para el autocultivo; Cook Green, Coralua y Weed Wonka, endulzarán la monchis; la Bruja Verde pondrá la magia y el Sótano del Infierno hará arder apanados y extracciones.

Esta dinámica funciona como un nodo de networking y validación comercial, esencial para emprendimientos que operan en un marco regulatorio aún en desarrollo y que dependen de la visibilidad comunitaria para crecer.

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Logística y accesibilidad comunitaria

Con el objetivo de mantener el evento accesible para la comunidad, la boletería general se ha fijado en precios populares: $10.000 COP en preventa y $15.000 COP en la taquilla. Los interesados pueden asegurar su cupo o postular su emprendimiento a través del WhatsApp +57 319 4827677 o contactando directamente a los organizadores en Instagram a través de la cuenta @coota_dj. La postulación de stands se realiza mediante un formulario digital que incluye la aceptación de términos de Habeas Data, garantizando un proceso organizado y transparente.

Análisis: La madurez del ecosistema independiente

La segunda edición de Cultura Cannábica es organizada por The House Club, la Mesa Cannábica de Engativá, Xavi Varg y Dj Coota, con el patrocinio y apoyo de Smoking, papeles para enrolar, Trofil, filtros para la reducción de daños y riesgos ocasionados a la combustión y Puff, una alternativa para el bienestar que no es vape, no tiene humo y es natural.

Eventos como Cultura Cannábica Vol. II son termómetros de la madurez del ecosistema cannábico en Colombia. No se trata únicamente de una fiesta, sino de una infraestructura social que permite a cultivadores, artistas, cocineros y activistas conectar, comerciar y normalizar la presencia de la planta en el espacio público.

La capacidad de estos colectivos para autogestionar espacios que cumplen con estándares de seguridad, diversidad musical y apoyo al emprendimiento local desafía la lógica prohibicionista. Mientras la regulación estatal avanza a su propio ritmo, la sociedad civil sigue construyendo, desde la base, modelos de economía solidaria y cultura responsable que ya son una realidad tangible en las calles de Bogotá.

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