Conexión Circular facilitó la llegada de primera máquina decorticadora de cáñamo al norte del Cauca

Conexión Circular facilitó la llegada de máquina decorticadora de cáñamo al norte del Cauca

El municipio de Caloto, en el norte del Cauca, se convierte en el epicentro de un hito para la bioeconomía nacional con la llegada de la primera máquina decorticadora de fibra de cannabis y cáñamo del país. Liderada por la Cooperativa de Mujeres Indígenas Renovando Saberes, en articulación con SINTRABACANN, la iniciativa fue financiada por cooperación internacional con el objetivo de integrar la cadena de valor y diversificar la agroindustria territorial con fibras de cáñamo, plátano, fique y piña.


Caloto, Cauca, 1 de septiembre de 2026.- En una región históricamente marcada por los cultivos de uso ilícito y los desafíos derivados de décadas de guerra, exclusión económica y abandono institucional, el norte del Cauca escribe hoy un nuevo capítulo en su historia productiva. La Cooperativa de Trabajo Asociado de Mujeres Indígenas, Renovando Saberes, recibió la primera máquina decorticadora de fibra de cannabis y cáñamo que opera en Colombia, consolidando un modelo de bioeconomía circular que captura valor agregado directamente en el territorio.

La llegada de esta maquinaria constituye un avance fundamental para Conexión Circular, una iniciativa liderada por el Sindicato de Trabajadores del cannabis, Sintrabacann, y la Cooperativa Renovando Saberes, que impulsa un modelo de bioeconomía y economía circular mediante el aprovechamiento de biomasa proveniente del cannabis, incluyendo materiales provenientes de cultivos preexistentes y de cultivos licenciados, así como del plátano, la piña y el fique, para transformarla en fibras naturales, biomateriales y productos con valor agregado.

La cooperativa, que actualmente ya hace posible el aprovechamiento de los recursos del territorio, recibió un equipo completo para el procesamiento de fibras provenientes del cannabis y de otras especies vegetales, del cual hace parte la máquina decorticadora, un paso significativo hacia la construcción de nuevas cadenas de valor y modelos productivos desde los territorios.

El objetivo de Conexión Circular es transformar biomasa que tradicionalmente ha sido subutilizada, descartada o considerada un residuo en nuevas oportunidades productivas para las comunidades. En el caso del cannabis, esto incluye el aprovechamiento de tallos y otros materiales vegetales que pueden provenir tanto de cultivos preexistentes como de proyectos que cuentan con las respectivas autorizaciones y licencias, integrándolos a procesos de transformación que permitan recuperar valor económico y ambiental.

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De esta manera, Conexión Circular propone una mirada integral sobre el cannabis: no solamente desde sus usos asociados a la flor (Conexion Natural), sino también desde el potencial de sus tallos, fibras y demás biomasa como fuente de materias primas para nuevas industrias. Esta perspectiva permite avanzar hacia un modelo en el que los residuos y subproductos de las actividades agrícolas se convierten en insumos para nuevos ciclos productivos.

La decorticadora, importada aportada como capital semilla de proyectos integradores para acelerar el Plan de Acción para la Transformación Territorial, PATR, del Alto Patía y Norte del Cauca: promoviendo la transformación del territorio, la construcción de paz, el desarrollo sostenible y el cierre de brechas socioeconómicas, responde precisamente a una necesidad de la cadena productiva: contar con tecnología capaz de transformar los tallos y otras fibras vegetales de manera eficiente, generando materias primas que puedan incorporarse posteriormente a diferentes procesos industriales.

Verticalización de la cadena en el territorio

La decorticadora permite separar mecánicamente la fibra del leño interior del tallo, generando materias primas para la industria textil, biocompuestos, bioconstrucción, sustratos y otros usos.

Pero este proceso comenzó de manera artesanal. A partir del conocimiento sobre la importancia y los usos de la fibra de cannabis, se desarrollaron máquinas caseras y herramientas adaptadas que permitieron experimentar con su transformación y llegar a producir la primera tela de cannabis colombiana, con la ayuda o colaboración de la compañía especializada en textiles, Fibo.

Lo que comenzó con creatividad, conocimiento e ingenio hoy da un nuevo paso hacia la tecnificación y el aprovechamiento organizado de la biomasa. La llegada de la decorticadora permite llevar ese conocimiento construido desde el territorio a una mayor escala, fortaleciendo la transformación de los tallos y otras fibras naturales en materias primas y productos con valor agregado.

«Para nosotros es un verdadero orgullo trabajar de la mano con estas mujeres emprendedoras y comprometidas, tanto en las acciones cotidianas por la pervivencia como en la construcción de nuevas formas de crear industria, generar oportunidades y transformar socialmente nuestros territorios», señalaron voceros de Sintrabacann, que ha acompañado el proceso mediante alianzas, convenios y esfuerzos conjuntos dentro de una cadena productiva que busca transformar los territorios desde adentro.

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Este avance se alinea directamente con la nueva estructura económica reconocida por el DANE en la CIIU Rev. 5 A.C., específicamente en las clases 0115 (cultivo de plantas de fibra, incluyendo cáñamo) y 1311 (preparación e hilatura de fibras textiles), que por primera vez reconocen estadísticamente la cadena de valor del cáñamo industrial en Colombia. La cooperativa da así el salto de la actividad agrícola primaria (Sección A) a la manufactura (Sección C), capturando el valor agregado en el territorio en lugar de exportar materia prima bruta.

Liderazgo femenino, indígena y sindical

Llegada de la decorticadora de cáñamo a Caloto,Cauca.

El proyecto está liderado por Yamileth García, presidenta de la Cooperativa Renovando Saberes, quien ha sido una de las principales impulsoras de la gestión, adquisición e implementación de la maquinaria. Su liderazgo destaca el papel de las mujeres indígenas en la construcción de nuevas alternativas productivas y económicas para el territorio.

El proceso también ha contado con el acompañamiento de Yenny Rocío Jiménez, directiva del Sindicato de Trabajadores del Cannabis, Sintrabacann, quien ha contribuido al fortalecimiento organizativo, la articulación y el desarrollo de capacidades dentro de este proceso de transformación productiva.

La participación de Sintrabacann busca que esta nueva etapa de industrialización se construya desde principios de trabajo digno, economía solidaria, organización, innovación y fortalecimiento de las cadenas de valor, procurando que las oportunidades y el valor generado permanezcan en los territorios y beneficien a sus comunidades.

Reconocimiento internacional

El trabajo desarrollado por Conexión Circular también ha comenzado a trascender las fronteras del territorio. La iniciativa hace parte de los 500 mejores proyectos seleccionados por Premios Verdes para Latinoamérica y el Caribe, reconocimiento que destaca propuestas con impacto ambiental, social, económico e innovador. Como parte de este proceso, Conexión Circular está invitada a participar en Cuenca, Ecuador, durante la segunda semana de octubre de 2026, donde se desarrollará la premiación y se conocerán los proyectos ganadores de esta edición de Premios Verdes.

Cáñamo cannabis en el Cauca
La iniciativa busca articular verticalmente la economía del cáñamo en el norte del Cauca y la región.

Retos pendientes y próximos pasos

A pesar del hito tecnológico, el proyecto enfrenta desafíos propios de una industria en etapa temprana. Entre ellos, la consolidación de canales comerciales estables para las fibras procesadas, la adaptación de los estándares de calidad a las exigencias de los compradores internacionales (especialmente en Europa, donde el mercado de textiles de cáñamo está en crecimiento) y la necesidad de políticas públicas que incentiven el uso de biomateriales sobre los materiales sintéticos en las compras estatales.

La cooperativa ya ha iniciado conversaciones con marcas de moda sostenible y diseñadores colombianos interesados en incorporar las fibras caucanas en sus colecciones, así como con empresas de bioconstrucción que buscan reducir la huella de carbono de sus proyectos mediante el uso de hempcrete y paneles de fibra natural.

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«La industria del cannabis y de las fibras naturales se construye entre todos: desde los territorios, desde el trabajo y desde las alianzas», concluyeron desde SINTRABACANN, extendiendo la invitación a otras personas y organizaciones de la cadena productiva a conocer, acercarse y sumarse a estas nuevas posibilidades.

En Caloto, mientras la decorticadora comienza a transformar tallos en fibra, las mujeres indígenas de Renovando Saberes tejen también una nueva narrativa: la de una Colombia que puede construir industria, soberanía productiva y paz territorial desde sus propios saberes, sus propios territorios y su propia visión de futuro.


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