El primer encuentro del movimiento reunió diversos sectores. Busca reforma constitucional para regular mercado del cannabis.
Bogotá D.C., 3 de marzo de 2026.- El Movimiento Constituyente Cannábico de Colombia, MC2, realizará este miércoles cuatro de marzo, el foro virtual «Del Prohibicionismo a la Regulación», una invitación a candidatos, ciudadanía, academia, trabajadores y sector productivo para hablar de regulación responsable, salud pública, desarrollo territorial y paz.
Se llevará a cabo el miércoles cuatro de marzo, a las 6:00 pm., como parte de la ruta de acción del MC2, un espacio ciudadano y gremial que tiene por objetivo principal, impulsar una reforma constitucional, con foco en el artículo 49 de la Constitución Política, para abrir camino a un mercado regulado del cannabis medicinal, industrial y de uso adulto, con un enfoque en salud pública, reducción de daños y riesgos, derechos humanos, seguridad, desarrollo territorial y economía legal.
«No se trata de promover el consumo. Se trata de regular para proteger, quitarle el negocio a la ilegalidad y convertirlo en oportunidades reales para el país», señaló a Hierbabuena Revista, Walter Aguirre, integrante del comité convocante.
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Propósito central del MC2
El encuentro inicial del movimiento se convocó con el propósito de materializar un paquete de demandas, reclamaciones y propuestas normativas construidas por distintos sectores del país: activistas, consumidores y no consumidores, academia, ciencia, trabajadores, profesionales, emprendedores e integrantes de la industria del cannabis, con un objetivo común: superar el enfoque prohibicionista y sustituir la economía ilegal asociada al narcotráfico por una economía regulada, tributaria y responsable. Esta economía alternativa busca:
- Le arrebate el mercado a las mafias y a los grupos armados, reduciendo el poder del narcotráfico como “combustible” histórico del conflicto.
- Establezca un sistema en el que todos tributen, con reglas claras y responsabilidades verificables.
- Priorice la protección de niños, niñas y adolescentes, y garantice que las personas que consumen lo hagan con estándares técnicos para minimizar daños.
- Convierta la regulación en una plataforma para reparación de víctimas, reincorporación, inversión social y desarrollo productivo.
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Encuentro diverso y representativo
El primer encuentro realizado se caracterizó por su diversidad social y sectorial. Participaron personas con distintas visiones (incluyendo quienes consumen cannabis y quienes no), uniendo perspectivas desde el territorio, la salud, la investigación, el activismo y la economía real del sector. Esta pluralidad fue clave para consolidar la propuesta como una agenda nacional, no limitada a un solo grupo o interés.
Argumento económico y oportunidad para Colombia
Durante el espacio, se reiteró que Colombia puede construir una nueva economía legal alrededor del cannabis, con potencial de acceder a una fracción relevante del mercado global, y con capacidad de generar empleo rural e industrial. Se planteó que la regulación permitiría, entre otros impactos:
- Impulso al turismo y a nuevas economías regionales, abriendo oportunidades para municipios y departamentos.
- Creación de una cadena productiva formal con controles y trazabilidad, que conecte campo, industria, distribución y servicios de salud.
- Ingresos fiscales (impuestos y tributos) destinados a financiar prioridades como salud, educación, reparación de víctimas, inversión territorial y política agroindustrial.
- Reducción del gasto público ineficiente asociado a la “guerra contra las drogas”, para redirigir recursos hacia delitos de alto impacto y necesidades sociales.
Se planteó también una tesis de fondo: los procesos de paz y desmovilización suelen quedar expuestos a la recaída en economías ilegales si no se crea un mercado legal capaz de absorber mano de obra y sustituir la rentabilidad del narcotráfico. Por eso, la regulación del cannabis se entiende como una herramienta estructural de paz y seguridad, no solo como un debate de consumo.
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Para el segundo encuentro del Comité Promotor del Movimiento Nacional Constituyente, definió un espacio de tres horas a partir de las 7:00 pm, de este jueves 5 de marzo, donde se ampliará la importancia de y necesidad de incluir la reforma al artículo 49 y la regulación integral del cannabis, como un componente decisivo en posibles reformas constitucionales, para financiar y sostener transformaciones sociales (incluidas reformas en salud y educación), además de romper los ciclos históricos de violencia vinculados a la economía ilegal.
Acuerdos y ruta inmediata
Como resultado de la jornada, se acordó:
- Sumar formalmente el Movimiento Constituyente Cannábico al proceso del Movimiento Nacional Constituyente, aportando agenda, liderazgo territorial y capacidad organizativa.
- Definir vocerías y liderazgos para recolección de firmas a nivel nacional, con una meta ambiciosa de millones de apoyos ciudadanos (en el orden de cinco a ocho millones como horizonte político-organizativo) para darle fuerza real a la convocatoria.
- Continuar con mesas de trabajo para precisar:
- Modelo de regulación (medicinal, industrial y uso adulto) con controles estrictos
- Política de salud pública y reducción de riesgos
- Esquema tributario y destinación social.
- Enfoque territorial: participación de municipios y regiones en el desarrollo económico legal.
Segundo encuentro y articulación

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Mensaje político
El mensaje que dejó el primer encuentro es claro: el movimiento busca una reforma con vocación nacional para que Colombia tenga un mercado regulado, con reglas, control, impuestos, salud pública y trazabilidad, capaz de transformar una economía ilegal que ha alimentado la violencia. El objetivo no es “promover el consumo”, sino regular para proteger, quitarle el negocio a las estructuras criminales y convertirlo en desarrollo, inversión social y paz.