El experto habló sobre avances en salud animal y el desarrollo del concepto de Medicina Veterinaria Funcional.
Bogotá D.C., 6 de febrero de 2026.- El medico veterinario, Jhon J. Betancurt Rendón, director científico de VetCann, principal red veterinaria de cannabis en Latinoamerica, compartío con Hierbabuena Revista, su visión sobre la Medicina Veterinaria Funcional, MVF, y su articulación con el uso responsable del cannabis medicinal en el manejo de la salud animal. Su experiencia, respaldada por su formación en agroecología y trabajo en instituciones como el Hospital Público Veterinario de Pereira, el Bioparque Ukumarí y el Zoológico de Cali, ofrece una perspectiva integral que abarca desde el cuidado individual del animal hasta la salud ecosistémica bajo el enfoque One Health. A continuación, reproducimos la entrevista completa:
Hierbabuena Revista:
Buen día, doctor Betancurt. Para iniciar por favor cuentenos ¿qué es la medicina veterinaria funcional?
Dr. Jhon J. Betancurt Rendón:
La medicina veterinaria funcional, MVF, es un enfoque clínico que busca comprender la salud y la enfermedad a partir del funcionamiento integrado de los sistemas biológicos, y no únicamente desde el diagnóstico de patologías aisladas. Parte de una pregunta fundamental: ¿qué funciones se han alterado y por qué?, antes de centrarse solo en el nombre de la enfermedad.
En la práctica tradicional, muchas veces se actúa sobre el síntoma —dolor, inflamación, ansiedad, vómitos— sin profundizar en los procesos que lo originan. La MVF propone un paso adicional: identificar las causas raíz que sostienen ese síntoma, como inflamación crónica de bajo grado, estrés persistente, disbiosis intestinal, alteraciones hormonales, dolor mal controlado o factores ambientales.
Este enfoque se apoya en la fisiología, la inmunología y la biología de sistemas. Reconoce que el organismo funciona como una red interconectada, donde un problema digestivo puede manifestarse como enfermedad de piel, dolor articular o cambios de comportamiento. El objetivo no es “reemplazar” la medicina veterinaria convencional, sino integrarla y ampliarla, usando diagnóstico clínico, laboratorio e imágenes, pero interpretados dentro de un contexto más amplio y personalizado.
En términos simples: la Medicina Veterinaria Funcional no se limita a tratar enfermedades, sino que trabaja para restaurar función, resiliencia biológica y calidad de vida.
La MVF, también incorpora una lectura longitudinal del paciente. No se trata solo de evaluar “cómo está hoy”, sino de entender trayectorias de salud y enfermedad a lo largo del tiempo. Esto implica observar patrones repetidos, recaídas, respuestas parciales a tratamientos y cambios conductuales que, muchas veces, preceden al diagnóstico formal de una enfermedad.
Otro elemento clave es que la MVF valora la individualidad biológica. Dos pacientes con el mismo diagnóstico pueden tener causas, desencadenantes y necesidades terapéuticas completamente distintas. Por eso, Medicina Veterinaria Funcional rechaza soluciones únicas y propone planes personalizados, adaptados a la especie, la edad, el entorno, la historia clínica y la familia que acompaña al animal.
Desde esta perspectiva, el dolor, la inflamación o la ansiedad no son enemigos a silenciar, sino mensajes biológicos que orientan la toma de decisiones clínicas. Esta forma de pensar exige mayor profundidad diagnóstica, pero también ofrece resultados más sostenibles y éticamente responsables.
Hierbabuena Revista:
Muy interresante doctor. Y ¿cómo se articula el trabajo de VetCann con la medicina veterinaria funcional?
Dr. Jhon J. Betancurt Rendón:
La Red de Medicina Veterinaria, VetCann nace y se desarrolla precisamente desde esta mirada funcional. Nuestro trabajo no gira exclusivamente alrededor del cannabis medicinal, sino alrededor de cómo mejorar la salud animal de forma ética, segura y basada en evidencia, integrando distintas herramientas terapéuticas.
En VetCann aplicamos la medicina veterinaria funcional a través de:
• Evaluaciones clínicas profundas por ejes funcionales (dolor, inflamación, estrés, digestión, conducta).
• Planes terapéuticos individualizados.
• Uso responsable del cannabis medicinal como coadyuvante, no como solución única.
• Integración con nutrición funcional, manejo ambiental y seguimiento clínico.
• Medición objetiva de resultados mediante escalas de dolor y calidad de vida.
El cannabis medicinal, dentro de este marco, se entiende como un modulador biológico que puede ayudar a regular sistemas clave como el sistema nervioso, el sistema inmunológico y los procesos inflamatorios. Su verdadero potencial se expresa cuando se utiliza dentro de un modelo clínico estructurado, como el que propone la medicina veterinaria funcional.
Nuestra propuesta académica y clínica se fundamenta también en la Agroecología, disciplina en la que contamos con formación de posgrado. Esto nos permite integrar la MVF con una visión clara de sostenibilidad, territorio y salud ecosistémica.
Desde este enfoque, entendemos que la salud animal no puede separarse de:
• La calidad y el origen de los alimentos.
• La exposición a agroquímicos, contaminantes y disruptores endocrinos.
• El uso racional de medicamentos.
• El impacto ambiental de las decisiones clínicas.
La MVF con enfoque agroecológico prioriza la prevención, la reducción de la carga farmacológica innecesaria y el uso de herramientas terapéuticas que respeten los sistemas biológicos. El cannabis medicinal, en este contexto, no solo se evalúa por su efecto clínico, sino también por su potencial para disminuir el uso crónico de fármacos más agresivos, mejorar calidad de vida y reducir impactos ambientales indirectos.
Este modelo se alinea de manera natural con el enfoque One Health, donde la salud animal, humana y ambiental forman un solo sistema interdependiente.
Hierbabuena Revista:
Doctor Betancurt, podríamos conocer algún caso de estudio destacado, a modo de ejemplo para los lectores.
Dr. Jhon J. Betancurt Rendón:
Uno de los escenarios más frecuentes en nuestra práctica es el de perros y gatos con dolor crónico, una condición que suele pasar desapercibida porque los felinos no siempre manifiestan el dolor de forma evidente.
Un caso representativo es el de una gata adulta con cambios progresivos de comportamiento: menor actividad, irritabilidad, disminución del juego y alteraciones del apetito. Inicialmente, estos signos se atribuyeron al envejecimiento. Sin embargo, desde la medicina veterinaria funcional se identificó un cuadro de dolor osteoarticular crónico asociado a inflamación persistente y alto nivel de estrés ambiental.
El abordaje fue integral:
• Ajustes nutricionales con enfoque antiinflamatorio.
• Enriquecimiento ambiental para reducir estrés.
• Manejo multimodal del dolor.
• Uso de cannabis medicinal como coadyuvante para mejorar confort y descanso.
Terapia multimodal para dolor:
Con el seguimiento, la familia observó una mejoría clara en la movilidad, el comportamiento y la interacción, así como una reducción de otros medicamentos. El objetivo no fue solo “quitar el dolor”, sino devolver bienestar y funcionalidad.
La medicina veterinaria funcional resulta especialmente valiosa en gatos, donde el dolor, la inflamación y el estrés suelen expresarse de forma silenciosa y conductual. Cambios sutiles en la socialización, el juego o el uso del arenero pueden ser manifestaciones tempranas de dolor crónico, alteraciones digestivas o estrés sostenido.
En animales exóticos y fauna silvestre, este enfoque cobra aún mayor relevancia. En estos pacientes, el estrés crónico, el confinamiento, la pérdida de conductas naturales y las alteraciones del entorno son factores determinantes de enfermedad. La Medicina Veterinaria Funcional permite interpretar estos casos desde la fisiología del estrés, la inmunología y la conducta, priorizando el bienestar, la reducción del sufrimiento y la recuperación funcional.
El cannabis medicinal, usado con criterio veterinario y dentro de protocolos funcionales, ha mostrado ser una herramienta útil como coadyuvante en el manejo del dolor, la ansiedad y la inflamación, tanto en animales de compañía como en contextos de rehabilitación y conservación.
4. Resultados, aportes y alianzas destacadas
Uno de los principales aportes de VetCann ha sido llevar la Medicina Veterinaria Funcional y el uso responsable del cannabis medicinal a escenarios reales, clínicos y públicos, demostrando que estos enfoques pueden aplicarse con rigor científico y responsabilidad social.
A nivel nacional, destacamos alianzas estratégicas con:
• Hospital Público Veterinario de Pereira
• Bioparque Ukumarí
• Zoológico de Cali
Además, trabajamos con diversas clínicas veterinarias en distintas regiones del país, acompañando casos complejos, procesos de formación y construcción de protocolos clínicos con enfoque funcional.
Estas alianzas nos han permitido:
• Generar experiencia clínica real.
• Formar veterinarios en abordajes más integrales.
• Acompañar a familias con herramientas claras y medibles.
• Contribuir a una visión de salud animal alineada con el concepto One Health.
Nuestro trabajo demuestra que la medicina veterinaria funcional y el cannabis medicinal, cuando se integran con criterio, no son una tendencia, sino una evolución necesaria hacia una medicina más humana, científica y sostenible.
A nivel internacional, VetCann ha construido vínculos con instituciones clínicas, zoológicos y espacios académicos en distintos países, fortaleciendo el intercambio de conocimiento y la construcción de protocolos adaptados a diversos contextos.
Entre estas alianzas se incluyen colaboraciones con el Zoológico de Moroleón, así como relaciones académicas y profesionales en México (CONACYT – México), Chile (MinCiencias – Chile), Argentina (Ciencia y Tecnología – Argentina), Ecuador (SECTI – Ecuador), Estados Unidos (NSF – Estados Unidos) y Brasil (CNPq – Brasil), entre otros países. Estas redes permiten contrastar experiencias clínicas, compartir evidencia, formar profesionales y consolidar una visión latinoamericana y global de la medicina veterinaria funcional.
Gracias a este trabajo en red, VetCann se ha posicionado como un puente entre clínica, academia e instituciones, promoviendo una medicina veterinaria más consciente, integrativa y basada en evidencia.