México D.F., 2 de febrero de 2026.- La industria global del cannabis ha trascendido su fase de descubrimiento para consolidarse como una infraestructura económica de escala internacional, valorada hoy en US$55.000 millones, Según The Global Cannabis Report, en su cuarta edición.
Sin embargo, este crecimiento no es lineal ni está garantizado para todos. Al proyectar el escenario hacia 2026, nos enfrentamos a un punto de inflexión crítico: el entusiasmo ya no es un activo suficiente para sostener la viabilidad de un negocio.
Bajo mi lente como estratega de mercado, estamos entrando en la era de la «madurez», la industria está experimentando una sofisticación sin precedentes en sus capas técnicas, comerciales y regulatorias. El crecimiento proyectado del 27% anual proyectado por Prohibition Partners, ya no será capturado por el «hype», sino por la capacidad de las corporaciones para implementar tres pilares sistémicos:
- La ingeniería de la biodisponibilidad: El nuevo estándar de oro El tiempo del consumidor
se ha vuelto el recurso más escaso. En este contexto, la tecnología de nano emulsión y la
optimización de los sistemas de entrega de cannabinoides han dejado de ser innovaciones
opcionales para convertirse en el estándar de entrada al mercado. La marca que no garantice
una absorción farmacocinética precisa y predecible estará operando con paradigmas obsoletos.
La ciencia del producto es hoy la principal barrera de defensa competitiva.
- Hiper-segmentación y Bienestar de Precisión: El mercado está migrando de los productos
«commodity» a soluciones funcionales de alta especificidad. El consumidor de 2026 no busca
una sustancia; busca un resultado biológico medible. Esta tendencia hacia el Bienestar de
Precisión —fórmulas diseñadas exclusivamente para la optimización del sueño, el enfoque
cognitivo o la recuperación sistémica— demanda un marketing basado en la evidencia y en la
ciencia de datos. Solo mediante esta especialización se podrán sostener márgenes de
rentabilidad saludables en un entorno de saturación.
- El «Compliance» como activo estratégico de Marketing Históricamente, la regulación se
percibió como un freno; en la era de la madurez, la trazabilidad y el cumplimiento normativo
riguroso son los activos de marca más potentes. La transparencia absoluta en la cadena de
suministro es el único mecanismo capaz de generar soberanía de marca, fidelidad real del
cliente y, sobre todo, la confianza necesaria para la atracción de capital institucional.
En este escenario actual la ventana para lo artesanal y lo empírico se está cerrando. El 2026 pertenece a
las organizaciones que logran amalgamar el rigor científico con una ejecución estratégica
impecable y en este tablero global, el éxito no vendrá de la planta en sí, sino de la arquitectura
operativa que la rodea. Es momento de abandonar la improvisación para liderar la
transformación del bienestar a escala global.
México: la ciencia como blindaje jurídico en la industria del cannabis

En un mercado tan dinámico y regulado como el del cannabis en México, la diferencia entre una inversión exitosa y un riesgo patrimonial radica en un solo concepto: la estricta legalidad.
Tras un análisis profundo del panorama actual, queda claro que la clave para la comercialización no está en la improvisación, sino en el respaldo técnico y científico. Como experta en el sector, comparto tres pilares fundamentales para profesionalizar cualquier operación en esta industria:
1. Interpretación molecular de la Ley:
La normativa actual es sumamente específica. Entender la diferencia química entre los distintos cannabinoides y sus variantes no es solo un tema de laboratorio; es el fundamento legal que permite determinar qué productos pueden transitar bajo el principio de legalidad y cuáles requieren una estrategia de protección más robusta.
2. El amparo como estrategia de certeza:
En el entorno regulatorio actual, el Juicio de Amparo no debe verse como un último recurso ante un conflicto, sino como una herramienta proactiva. Obtener una determinación clara por parte de la autoridad sanitaria (COFEPRIS) es el paso necesario para brindar seguridad jurídica a largo plazo.
3. Compromiso con la salud y la calidad:
Ninguna estrategia legal es sostenible si no va acompañada de un compromiso innegociable con la seguridad del consumidor. El control estricto de dosificación y la certificación de pureza (libre de residuos de síntesis) son los estándares mínimos que deben regir a las empresas que aspiran a liderar el mercado.
La profesionalización de este sector es responsabilidad de todos los que participamos en él. Menos improvisación y más ciencia para construir una industria sólida, ética y, sobre todo, legal.
Columna escrita por:
Janeliy López Gonzáles

Profesional en mercadotecnia y publicidad con más de siete años de experiencia en estrategias comerciales, posicionamiento de marca y desarrollo de negocios, especializada en la industria del cannabis medicinal en México y Latinoamérica. Impulsé la iniciativa legislativa que dio origen a la reforma histórica de cannabis medicinal en México y desde entonces he liderado proyectos de alto impacto en investigación científica, vinculación legislativa y asesoría empresarial.
He colaborado con empresas nacionales e internacionales en el diseño de estrategias de mercado, desarrollo de productos con cannabinoides y cumplimiento regulatorio, trabajando de la mano con instituciones como la UNAM, el Instituto Nacional de Pediatría y foros legislativos federales. Conferencista y ponente en eventos especializados, mi enfoque se centra en construir puentes entre la ciencia, la industria y la regulación para impulsar un ecosistema de salud innovador, responsable y sustentado en evidencia científica.