La cárcel La Picota alberga el nuevo centro que brinda atención médica especializada a personas privadas de la libertad. Proyecto busca humanizar la salud en prisión.
Bogotá D.C., 11 de diciembre de 2025.- El Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario, INPEC, con el apoyo del Ministerio de Justicia y del Derecho, MinJusticia, y la Unidad de Servicios Penitenciarios y Carcelarios, USPEC, inauguró la Unidad de Extensión Temporal en el Complejo Carcelario y Penitenciario de Bogotá «La Picota«.
Este centro pionero en Colombia ofrece servicios médicos especializados a personas privadas de la libertad (PPL) que requieren cuidados posoperatorios, curaciones o monitoreo permanente.
«En el hospital San Carlos me operaron, me salvaron la vida y hoy me encuentro aquí, en plena recuperación. Este es un espacio muy tranquilo y cómodo, en el que uno recibe una excelente atención de los médicos y las enfermeras», afirmó Edison Suárez Ávila, un interno que se recupera en la unidad tras una cirugía. La Unidad inició su funcionamiento el 22 de septiembre de 2025 y ha registrado un balance positivo hasta la fecha.
Un proyecto de humanización
La iniciativa nació de la subdirectora de Atención en Salud del INPEC, Luz Dary Estupiñán Bautista, con el objetivo de atender las necesidades de salud de la población privada de la libertad. La idea surgió en 2023, junto con la entonces directora regional del INPEC, Nancy Pérez, para ofrecer una alternativa a los PPL que eran enviados a hospitales y luego regresaban a sus celdas a recuperarse, o que padecían patologías que requerían hospitalización o cuidados paliativos.
«La capacidad instalada de la Unidad es de 22 camas«, explicó Katherine Lara, coordinadora administrativa de la Unión Temporal Salud Central, operadora del servicio. «Representa una especie de atención intermedia entre el primer y segundo nivel, pero, sobre todo, la humanización y dignificación de la vida en prisión«.

Infraestructura y personal especializado
Ubicada en la Estructura 1 de La Picota, la unidad ocupa un área de 244 metros cuadrados. La inversión inicial fue de aproximadamente 110 millones de pesos para infraestructura y equipos médicos. El personal incluye médicos, enfermeras, auxiliares, un regente de farmacia y personal administrativo, todos dedicados a brindar atención las 24 horas.
El médico familiar José Alejandro Tovar, líder del grupo médico de la unidad, destacó que «esta es una mejora real en la calidad de vida de los privados de la libertad». «Ofrecemos condiciones que no tienen las celdas ni los patios, con personal de salud pendiente de sus necesidades», afirmó.
La unidad complementa la Red de Servicios de Salud Integrada, exclusiva y adaptada al Sistema Penitenciario y Carcelario. Esta red incluye al Hospital Fundación San Carlos, (atención de cuarto nivel), la IPS Goleman, (salud mental) y la IPS Multihealth (cuidados paliativos).
Expansión del modelo
El director de La Picota, Horacio Bustamante, destacó que el proyecto no solo humaniza el sistema de salud penitenciario, sino que también reduce costos y riesgos de seguridad al disminuir los traslados médicos.
Además, se planea equipar la unidad con una unidad portátil de rayos X y una unidad renal para diálisis, evitando traslados innecesarios. Se identifica también la necesidad de mejorar los servicios de oncología.
El modelo pronto se replicará. Una unidad similar, con 40 camas, está próxima a inaugurar en la cárcel Picaleña de Ibagué. La meta a largo plazo es que cada regional del INPEC cuente con una red de Instituciones Prestadoras de Servicios de Salud, IPS, que garantice una mejor atención en salud, alineada con los principios de la Política Nacional de Drogas 2023-2033 y con la Resolución 2100 de 2025 (Resolución 2100 de 2025), que adopta una Política Integral para la prevención, la reducción de riesgos y daños y la atención del consumo de sustancias psicoactivas 2025-2033.
