Documento presidencial ordena al gobierno federal facilitar el acceso a la planta para fines de investigación y desarrollo.
Washington D.C., 19 de diciembre de 2025.- La Casa Blanca, emitió este jueves una directiva presidencial «Aumento de la investigación sobre marihuana medicinal y cannabidiol, CBD. El documento, firmado por el presidente Donald Trump, ordena al Gobierno Federal de EEUU, facilitar el acceso a la planta de cannabis para fines de investigación científica, particularmente en lo relacionado con el cannabidiol, CBD.
La directiva responde a la creciente necesidad de evidencia Científica, sobre los efectos terapéuticos del cannabis y sus derivados, como el CBD. Hasta ahora, las restricciones Federales han limitado la capacidad de los investigadores para obtener materia prima de calidad y realizar estudios clínicos robustos.
Objetivos y directrices específicas
El objetivo principal de la directiva es aumentar la investigación médica sobre el cannabis y el CBD (Investigación del Cannabis – NIH). Para lograrlo, el presidente instruye a agencias federales clave, como el Departamento de Salud y Servicios Humanos, HHS, el Instituto Nacional sobre el Abuso de Drogas, NIDA, la Administración de Alimentos y Medicamentos, FDA, y la Agencia de Control de Drogas, DEA, a tomar medidas concretas.
Estas incluyen:
- Revisar y simplificar los procesos para que los investigadores obtengan permisos y materia Prima para sus estudios.
- Evaluar la posibilidad de expandir la red de proveedores autorizados de cannabis para investigación, más allá del actual monopolio del NIDA, con el fin de aumentar la disponibilidad y diversidad genética del material vegetal.
- Fomentar la colaboración interinstitucional para agilizar la aprobación de protocolos de Investigación.

Contexto y expectativas
Esta acción se da en un contexto donde numerosos estados han legalizado el uso medicinal y, en algunos casos, el uso recreativo del cannabis, generando una demanda creciente de datos científicos. La Política Nacional de Drogas del actual gobierno también ha priorizado la salud pública y la evidencia científica sobre el consumo de sustancias.
La directiva representa un paso importante hacia la despenalización de la investigación del cannabis a nivel federal, aunque no legaliza el uso recreativo ni modifica el estatus general de la planta como sustancia controlada. Se espera que esta medida impulse un mayor número de estudios clínicos y acelere el desarrollo de nuevos tratamientos médicos basados en cannabinoides.