Fundada en 2017 como la primera boutique de CBD en Bogotá, Cannabis House ha evolucionado hasta convertirse en una empresa verticalmente integrada. Con 45.000 m² de cultivo orgánico en La Mesa, una licencia de transformación del Ministerio de Salud y Protección Social y un portafolio de más de 15 marcas, la compañía, busca posicionar sus extractos y productos terminados en los mercados internacionales, reflejando la maduración del ecosistema cannábico colombiano.
Bogotá D.C., 11 de agosto de 2026.- La transición del mercado del cannabis en Colombia, desde un enfoque inicial de importación, comercialización minorista y responsabilidad social, hacia la producción industrial y la exportación, tiene un caso de estudio claro en Cannabis House.
La compañía, que opera bajo el principio de ser «100% natural, 100% legal, 100% colombiano», ha consolidado una cadena de valor que abarca desde la genética de la semilla hasta el desarrollo de productos farmacéuticos y cosméticos, aprovechando las licencias que le permiten operar con extractos de alto contenido de THC y proyectar sus ventas al exterior.
Además, la consolidación del mercado del cannabis medicinal en Colombia no solo se mide por las hectáreas cultivadas, sino por la capacidad de llevar productos seguros, trazables y de alta calidad al consumidor final.
En este escenario, Cannabis House se ha posicionado como un actor líder en la distribución y comercialización de derivados del cannabis, operando bajo un modelo que combina la integración vertical de su cadena de valor con una agresiva y estratégica expansión de su red de puntos de venta en Colombia, con proyección a otros países de Latinoamérica.
Expansión territorial, una red de tiendas físicas a nivel nacional
A diferencia de muchos competidores que operan exclusivamente en el entorno digital, Cannabis House ha apostado por la presencia física como pilar de confianza y educación al consumidor. La compañía cuenta con una red de tiendas especializadas distribuidas en las principales ciudades del país, garantizando asesoría personalizada y acceso inmediato a sus productos:
- Bogotá D.C.: Mantiene una sólida presencia con sedes en zonas estratégicas como Bella Suiza (Cra. 7B Bis #132 – 38), Castellana (Av. Carrera 45 #94 – 23), Avenida 19 (Av. Carrera 19 # 125 – 08), Palermo (Cra. 22 #45c – 34), Country (Cra 16 #82 – 90), El Lago (Cra. 14 #77a – 21) y Plaza Mayor en Chía.
- Medellín: Opera en el Centro Comercial Almacentro (Cra. 43A #34-95), llevando el bienestar cannábico al corazón de Antioquia.
- Barranquilla: Cuenta con presencia en el Centro Médico Gemelli (Cl. 80 #47 – 43), ampliando su cobertura a la región Caribe.
- Cundinamarca: Además de su centro de cultivo en La Mesa, mantiene puntos de distribución en zonas como Soacha, fortaleciendo el tejido comercial local.
Esta capilaridad física, complementada con alianzas en plataformas de delivery como Rappi y farmacias especializadas, le permite a la compañía dominar tanto el canal tradicional como el comercio electrónico.
Portafolio de marcas y líneas de producto
El éxito en la distribución de Cannabis House radica en la diversificación de su oferta, diseñada para atender necesidades específicas de bienestar, cuidado personal y terapéutica. Su catálogo comercializa líneas propias y productos seleccionados que cumplen con los registros sanitarios del Invima:
- Línea Cannabité: La marca insignia de la compañía, que incluye aceites de CBD (de 10 ml y 30 ml), lociones corporales, geles hidratantes íntimos y hasta productos de maquillaje como lipsticks, formulados para el cuidado diario.
- Línea Aromática y Bienestar: Destacada por productos como el Cannabi Tea (té aromático premium), tés de cáñamo solubles y suplementos como colágeno hidrolizado con citrato de magnesio y cáñamo.
- Cuidado Corporal y Capilar: Una gama que responde a la alta demanda de tratamientos naturales, incluyendo pomadas herbales con CBD (en presentaciones de 30g y 50g), bálsamos para piernas, shampoos de cannabis y tónicos anticaída con cebolla roja.
De la boutique al cultivo tecnificado
La historia de la empresa marca hitos que coinciden con la apertura regulatoria del país. En septiembre de 2017, Cannabis House abrió su primera boutique en el centro internacional de Bogotá, enfocada en la asesoría y venta de productos con CBD no psicoactivo.
Un año después, en marzo de 2018, la compañía dio un salto operativo al adquirir la «Finca El Refugio» en La Mesa, Cundinamarca, y obtener su licencia de cultivo de cannabis no psicoactivo por parte del Ministerio de Justicia y del Derecho.
Para mediados de ese mismo año, tras las adecuaciones de invernaderos, laboratorios de propagación y sistemas de reservorio de aguas, la empresa logró los primeros registros sanitarios ante el Invima para aceite de CBD, loción corporal y pomada herbal, formalizando sus alianzas comerciales.
Integración vertical y capacidad de exportación
La estructura actual de Cannabis House se sustenta en tres pilares operativos que le permiten controlar la calidad y la trazabilidad en cada eslabón:
- Cultivo Orgánico: La compañía administra 45.000 metros cuadrados de cultivos tecnificados en Cundinamarca. Allí se desarrollan genéticas estabilizadas para producir flores con altos niveles de cannabidiol (CBD) y porcentajes mínimos de tetrahidrocannabinol (THC), utilizando exclusivamente prácticas agrícolas ecológicas y materias primas orgánicas.
- Transformación: Este es el diferenciador clave de la empresa. Cannabis House posee una Licencia de Transformación emitida por el Ministerio de Salud y Protección Social. Esta habilitación no solo le permite procesar extractos con altos niveles de THC mediante métodos como extrakief, crudo RSO (Rick Simpson Oil) y destilado, sino que le otorga explícitamente la capacidad de exportación de extractos y productos terminados.
- Desarrollo de Productos: En alianza con laboratorios especializados, la empresa ha desarrollado más de 15 marcas que incluyen medicamentos magistrales, tópicos, homeopáticos, fitoterapéuticos, cosméticos y alimentos funcionales.
Sostenibilidad e impacto social
Más allá de la producción, Cannabis House ha estructurado su modelo de responsabilidad social en torno a la inclusión y la regeneración ambiental. A través de la Fundación Dejando Huellas, la empresa ejecuta programas de apoyo a jóvenes en el municipio de Soacha, Cundinamarca.
En el ámbito laboral, la compañía mantiene una política de prioridad de contratación para mujeres cabeza de hogar, jóvenes y personas en situación de vulnerabilidad. Ambientalmente, su compromiso con la agricultura regenerativa busca garantizar que la producción de extractos no comprometa la salud del suelo ni el equilibrio del ecosistema local.
Retos y desafíos de la industria colombiana
El caso de Cannabis House ilustra tanto el potencial como los desafíos del sector. Si bien la empresa ha logrado superar las barreras iniciales de capital y regulación para alcanzar una licencia de transformación y exportación, la industria en su conjunto sigue enfrentando cuellos de botella.
La competencia en los mercados internacionales exige estándares de calidad farmacopeica rigurosos y una trazabilidad impecable, lo que representa costos operativos elevados. Además, la incertidumbre regulatoria persistente en Colombia, como los retrasos en la expedición de guías técnicas por parte de las entidades de control, obliga a las empresas a mantener una alta resiliencia financiera y jurídica.
No obstante, al controlar su cadena de valor y apostar por la producción orgánica y la inclusión social, Cannabis House demuestra que es posible construir un modelo de bioeconomía regenerativa en Colombia que no solo compita en el mercado global, sino que genere un impacto tangible en los territorios donde opera.