Investigación utilizó enfoque de trio binning para ensamblar genomas haplotípicos de híbrido F1. El trabajo es parte de un doctorado en Biología en la Universidad Javeriana.
Bogotá D.C., 4 de enero de 2026.- Un reciente estudio científico, financiado en parte por Medicamentos de Cannabis SAS, Medcann, y apoyado por la Pontificia Universidad Javeriana, PUJ, reveló importantes hallazgos sobre la variación genética entre dos cultivares de cannabis, Punto Rojo y Cherry Pie.
El trabajo, titulado «Un enfoque de trio binning para el ensamblaje genómico revela una amplia variación estructural entre dos cultivares de cannabis: Punto Rojo y Cherry Pie», utilizó una técnica avanzada conocida como trio binning para separar y ensamblar los genomas haplotípicos de un híbrido F1 resultante del cruce entre Punto Rojo #3 y Cherry Pie #16.
La investigación fue realizada en el marco de un doctorado en Biología en la PUJ, por el investigador estadounidense, Bret Pike, bajo la dirección del profesor, Wilson Terán. «Me complace mucho compartir con vosotros mi primera publicación revisada por pares: Sé que este hito suele alcanzarse más cerca de los 25 años que de los 50, pero la realidad es que aprendo un poco lento», señaló Pike.

Metodología y resultados clave
El estudio se centró en un individuo híbrido F1, denominado PC-67, obtenido del cruce entre la raza psicoactiva colombiana Punto Rojo #3 y la línea no psicoactiva de Colorado Cherry Pie #16. Ambos clones parentales han sido formalmente caracterizados y registrados en el Instituto Colombiano Agropecuario, ICA, por Medicamentos de Cannabis SAS, Medcann.
Punto Rojo, originario de Colombia, se cree que deriva del cannabis africano de doble uso introducido en el siglo XVII y se ha aclimatado a condiciones de campo sin riego ni fertilización. Se caracteriza por su buena resistencia a hongos y altos niveles de antocianinas, que le dan su coloración distintiva.
Históricamente, variedades de Punto Rojo fueron populares en Estados Unidos por sus efectos psicoactivos únicos. Cherry Pie #16, por su parte, es una variedad dominante en CBD y baja en THC, clasificada como no psicoactiva según la ley colombiana, lo que permite su cultivo ilimitado para fines industriales y medicinales.
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El enfoque de Trio Binning permitió separar las lecturas de secuenciación derivadas del híbrido F1 según su origen parental. Se utilizaron lecturas de Oxford Nanopore Technologies, obtenidas de una sola celda de flujo PromethION. A pesar de una cobertura relativamente baja de solo 18x por haplotipo, los ensamblajes resultantes mostraron buena contigüidad y completitud génica, demostrando la eficacia y rentabilidad de este método para fasear haplotipos de alta calidad a nivel genómico.

Variación estructural y su relevancia
Uno de los hallazgos centrales del estudio fue la identificación de una amplia variación estructural entre los dos cultivares parentales, Punto Rojo y Cherry Pie. Esta variación estructural incluye diferencias en el número de copias de ciertos genes y reorganizaciones genómicas. Estas diferencias son particularmente relevantes para rasgos de interés comercial, como la resistencia a enfermedades y la síntesis de metabolitos secundarios, incluyendo cannabinoides y terpenos.
La variación estructural puede contribuir significativamente a la variación fenotípica observada entre diferentes cultivares de cannabis, influyendo en aspectos como potencia, aroma, resistencia a plagas y enfermedades, y respuesta al estrés ambiental.
Este hallazgo refuerza la importancia de comprender no solo las secuencias de nucleótidos individuales (SNPs), sino también la estructura del genoma completo para programas de mejoramiento genético efectivos.
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Implicaciones para la industria
Este tipo de investigación genómica es crucial para la industria del cannabis en Colombia y globalmente. Comprender la base genética de los rasgos deseados permite a los criadores desarrollar nuevas variedades de manera más precisa y eficiente y facilita el desarrollo de productos seguros, eficaces y estandarizados, tanto para fines medicinales como industriales.
El estudio también destaca el valor de las colecciones de germoplasma como Punto Rojo, que representan diversidad genética única que puede ser clave para el futuro de la industria. La caracterización genómica detallada, como la realizada en este trabajo, permite aprovechar esta diversidad de manera informada.
«Este proyecto ha tardado bastante en gestarse, y no habría sido posible sin un grupo grande y ecléctico de colaboradores. No menos importante Steve Dale, Jon Ruiz, LUISA FERNANDA GOMEZ BERMEO, Alexander Kozik, además de muchos otros que no forman parte de mi red aquí. En particular mi director de investigación, Wilson Terán, y el coordinador de HPC en PUJ, Juan Guillermo Torres Hurtado», concluyó el investigador norteamericano.
Consulte la investigación completa a continuación: